Las paredes de bloques de hormigón pueden ser resistentes, pero el desgaste continuo a lo largo del tiempo puede provocar grietas o agujeros. En casos graves, puede que incluso necesites reemplazar tramos de la pared por su estabilidad. Pero a pesar de que las paredes de bloques de hormigón pueden parecer abrumadoras de reparar, hacerles reparaciones es simple si tienes las herramientas adecuadas. Siempre y cuando analices el daño y rellenes o reemplaces el área afectada, la pared volverá a estar en buenas condiciones.

Parte 1
Parte 1 de 3:
Limpiar los bloques de hormigón

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    Limpia cualquier parte de la pared que planees reparar. Antes de comenzar a reparar la pared, límpiala para asegurarte de que el hormigón o argamasa que apliques se adhiera de manera segura. Examina la pared y anota cualquier área sucia o agrietada. Necesitarás suavizar las grietas y regar las secciones sucias antes de que la pared esté lista para limpiar.[1]
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    Lima los bordes ásperos. Localiza las áreas dañadas en los bloques de hormigón y lima las partes ásperas con una lima metálica. Debes limar hasta que los bordes estén lisos y nivelados. Esto mantendrá las reparaciones uniformes y es más probable que se mantengan con el tiempo.
    • Dependiendo de la extensión y la rugosidad de las grietas o agujeros, esto puede llevar desde varios minutos hasta una hora.
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    Riega la pared para eliminar el polvo o la suciedad. La pared deberá estar libre de residuos y polvo antes de estar lista para reparaciones. Toma una manguera y riega la pared para eliminar el polvo o la suciedad residual. Para las áreas más resistentes, frota la suciedad con un paño.[2]
    • Limpiar con manguera la pared funciona principalmente si está al aire libre. Si la pared está en el interior, debes llenar un balde con agua tibia y limpiarla con un paño húmedo.
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    Espera a que la pared se seque antes de repararla. Es posible que los materiales de reparación no se adhieran a la pared si está mojada. Recoge los materiales adicionales mientras se seca la pared. Si alguna de las partes es persistente y se niega a secarse rápidamente, intenta secarla con una toalla.
    • Repara la pared de bloques de hormigón durante la hora más calurosa del día para que puedas trabajar rápidamente.
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Parte 2
Parte 2 de 3:
Parchar grietas con hormigón

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    Parcha grietas más pequeñas o agujeros con hormigón. El hormigón suele ser suficiente para unir pequeños daños en la pared. Si las grietas o agujeros no ocupan la mayoría del bloque ni se extienden a más de algunos, prueba usar hormigón para rellenar el daño.[3]
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    Mezcla el hormigón. Consigue una bolsa de hormigón premezclado y vacía la bolsa en un balde o cubeta de hormigón. Vierte la cantidad indicada de agua en la mezcla y revuélvela con una azada o una pala.[4]
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    Rocía cualquier grieta o agujero con un pulverizador. Aunque la pared no debe estar húmeda cuando se aplique el hormigón, rociar ligeramente las grietas o agujeros para que estén húmedos puede ayudar a que se adhiera mejor. Llena un pulverizador con agua y rocía los huecos antes de agregar el hormigón.[5]
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    Rellena las grietas o agujeros con hormigón. Aplica hormigón a cualquier hueco en los bloques o argamasa usando una pala. Rellena los agujeros y las grietas lo más profundamente posible, luego raspa la parte superior con una espátula para que el hormigón pueda cubrir la pared de manera uniforme.[6]
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Parte 3
Parte 3 de 3:
Reemplazar bloques gravemente dañados

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    Retira el viejo bloque de hormigón y la argamasa. Usando un cincel y una maza, astilla el bloque de hormigón en pedazos. Retira el bloque en trozos a medida que liberas cada pieza de la argamasa circundante. Retírala y luego aparta cualquier tipo de polvo o residuo adicionales antes de colocar el nuevo bloque en su lugar.[7]
    • Utiliza gafas de seguridad mientras cortes el bloque para evitar lesiones en los ojos.
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    Mezcla la argamasa. Consigue una bolsa de argamasa premezclada y viértala en un balde o carretilla. Agrega la cantidad necesaria de agua y revuelve con una pala hasta que tenga una consistencia uniforme. Deja que la mezcla repose durante 3 a 5 minutos antes de aplicarla a la pared para que la argamasa absorba la humedad y se adhiera mejor a los bloques de hormigón.[8]
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    Aplica argamasa alrededor de los bordes de la cavidad. Con una espátula, agrega una capa de argamasa de 2,5 cm (1 pulgada) de espesor alrededor de la parte superior, inferior y laterales del espacio vacío en la pared. Mantén la capa lo más uniforme posible para evitar crear secciones escasas o dispersas en la pared.[9]
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    Ajusta el nuevo bloque en su lugar. Desliza el nuevo bloque de hormigón en su lugar con una llana, luego retira el exceso de argamasa y déjala secar durante 12 a 24 horas, dependiendo de la mezcla. Cuando la argamasa esté seca y estable, debe volverse de un color gris claro.
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Consejos

  • Si las grietas y agujeros regresan después de que hayas hecho las reparaciones, es posible que tengas que llamar a un profesional de reparaciones para determinar el problema y tratarlo.
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Cosas que necesitarás

  • lima metálica
  • manguera
  • paño de microfibra
  • mezcla de hormigón
  • carretilla
  • balde o cubeta de hormigón
  • pulverizador
  • pala
  • espátula
  • azada (opcional)
  • argamasa (opcional)
  • bloques de hormigón de repuesto (opcional)

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