Si tienes un perro y un hámster en la misma casa, quizá te preocupe cómo mantener a tu amigo peludo más pequeño a salvo del más grande. ¡Deja al lado tus preocupaciones! Aunque es importante que mantengas a los perros y los hámsteres separados, eso no significa que no puedas conservarlos. Siempre y cuando escojas una buena jaula y sigas algunas reglas de seguridad básica, las dos mascotas pueden coexistir en armonía en tu hogar.

Método 1
Método 1 de 2:
Escoger la jaula más segura

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    Escoge una jaula de vidrio. A diferencia de las jaulas de alambre, las jaulas de vidrio no tienen aberturas pequeñas que tu perro pueda alcanzar. Además, evitarán que el hámster muerda, de manera que sea poco probable que tu amigo peludo se escape y se ponga en peligro. Cuando uses un acuario de vidrio, ten cuidado con lo siguiente:[1]
    • Estos acuarios se calientan rápidamente. Mantenlos lejos de las rejillas de calefacción y la luz directa del sol. Compra un termómetro seguro para hámsteres para asegurarte de que la temperatura no se eleve a más de uno o dos grados o sobre los 24 ℃ (75 ºF). El rango ideal es de 18 a 24 ºC (65 a 75 Fº).[2]
    • Los acuarios de vidrio también ocasionan que el amoníaco se acumule más rápido, lo cual puede ocasionarle problemas respiratorios a tu hámster. Retira el material de cama mojado todos los días y limpia la jaula semanalmente.
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    Revisa el espacio de las barras si escoges una jaula de alambre. Si escoges una jaula de alambre, es importante que midas los espacios entre las barras. Nunca compres una jaula con espacios de más de 1 cm (1/2 pulgada). Los espacios más grandes probablemente permitan que el hámster se escabulla a través de ellos o el perro ponga sus patas dentro de ellos.[3]
    • Las jaulas de alambre pueden ser una mejor opción si vives en un lugar de clima cálido o te preocupa limpiar la jaula constantemente.
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    Escoge el tamaño adecuado de la jaula. Si el hámster tiene un lugar cómodo y grande para vivir, será poco probable que trate de escapar. Escoge un acuario de aproximadamente 40 litros (10 galones) en caso de que escojas un acuario de vidrio. Elige una jaula de alambre de 30 cm (12 pulgadas) de alto, 30 cm (12 pulgadas) de ancho y 45 cm (18 pulgadas) de largo (30 x 30 x 45 cm).[4]
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    Compra material de cama de alta calidad hecho de fibras vegetales.[5] Esa opción mantendrá la jaula del hámster más limpia y más libre de olores. Si no quieres pagar por material de cama de celulosa, escoge virutas de álamo. Revisa el material de cama diariamente para retirar las zonas mojadas y límpialo completamente una vez a la semana.[6]
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    Mantén al hámster entretenido con juguetes y accesorios. Entretener a tu hámster también evitará que quiera escapar. Proporciónale una rueda de ejercicio de piso sólido y unos cuantos juguetes para masticar. También necesita un nidal para dormir la siesta. Algunas escaleras de mano o rampas le darán variedad a su día.[7]
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    Asegura y prueba las aberturas de la jaula. Es especialmente importante para los dueños de hámsteres con perros que sean cuidadosos con las puertas de las jaulas. Antes de comprar una jaula, asegúrate de que la puerta sea fácil de cerrar y asegurar. Cada vez que abras y cierres la puerta de la jaula en casa, revisa bien que esté completamente asegurada antes de alejarte del hámster.[8]
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    Evita usar accesorios para túnel en la jaula para hámsteres. Aunque estos túneles pueden ser una forma divertida para que los hámsteres jueguen y hagan ejercicio, no son geniales para aquellos que también son dueños de perros. Los túneles son mucho menos seguros y resistentes que un acuario o una jaula. Debido a que tu perro podría entrar fácilmente en los túneles, no les des esa oportunidad.[9]
    • En lugar de eso, proporciónale túneles dentro de la jaula al hámster.
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Método 2
Método 2 de 2:
Proporcionar un ambiente seguro

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    Mantén al hámster aislado del perro. Si es posible, mantén esas dos mascotas completamente separadas todo el tiempo. Eso incluye mantener la jaula del hámster en un área fuera del alcance del perro. Lo ideal es que tu perro ni siquiera la vea. Proporcionar ambientes diferentes para tus amigos peludos es la mejor forma de mantenerlos seguros y felices.[10] Debido a que tu perro probablemente pase el tiempo en salas de estar, considera mantener al hámster en una oficina en casa o una habitación extra.[11]
    • Debido que el hámster estará fuera de la acción principal de la familia en estas habitaciones, pasa tiempo con él en su área privada durante al menos una hora al día.
    • Los hámsteres son crepusculares, así que se desplazarán tarde en la noche y en las primeras horas de la mañana. Ese ruido podría alterar al perro, así que mantén al hámster en un área separada del área en la que tu perro duerma o descanse.
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    Coloca la jaula sobre el nivel de la vista del perro. Incluso si mantienes la jaula del hámster en un área donde no esté permitido que el perro transite, no mantengas el hábitat sobre el piso. Eso permitirá proteger al hámster si el perro ingresa a su habitación.[12] Usa una mesa resistente, una estantería o un escritorio para elevar la jaula.[13]
    • Si no puedes separar al hámster y al perro, es muy importante que la jaula se encuentre en un lugar alto. Coloca la jaula en un lugar más alto que tu perro pueda alcanzar con sus patas.
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    Entrena a tu perro para que no ladre cerca del hámster. Los hámsteres tienen un sentido del oído excelente. Los ladridos de perro pueden ser atemorizantes y extremadamente estresantes para los hámsteres. Sin embargo, un perro que ladra mucho no será un problema tan grande si puedes darle su propia habitación, debes tratar de limitar su ladrido.[14]
    • Nunca castigues o le grites al perro cuando ladre. En lugar de eso, recompénsalo cuando permanezca callado. También puedes determinar lo que haga que tu perro ladre y evita exponerlo a la fuente del problema.[15]
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    Vigila a los niños pequeños y asegúrate de que conozcan las reglas de tus mascotas. Tener varias mascotas con niños pequeños puede ser una forma excelente de enseñarles responsabilidad. Sin embargo, es importante que los niños comprendan que el perro podría herir al hámster si se escapa. Proporciónales reglas claras, entre las que se incluyan las siguientes:[16]
    • No abras la jaula del hámster sin la ayuda de uno de tus padres u otro adulto.
    • Mantén la jaula de los hámsteres bien asegurada si tu perro está cerca.
    • Nunca sostengas al hámster o lo dejes jugar afuera a menos que la puerta de su habitación esté cerrada.
    • Es muy importante que enfatices estas reglas si tienes niños de 8 años y más pequeños.
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    No dejes que tu perro atrape la pelota de ejercicios. Al hámster le encantará estar en su pelota de ejercicios durante 15 a 20 minutos una vez al día. Solamente transfiere al hámster a la pelota de ejercicios y desde ella en una habitación cerrada. Una vez que esté ahí, mantén al perro lejos del hámster mientras corre. ¡No querrás que la hora de ejercicio se convierta en un desastre![17]
    • Deja al perro afuera o mantenlo en una habitación diferente durante ese tiempo. Eso le permitirá al hámster visitar otras partes de la casa fuera de su habitación.
    • Mantén la pelota de ejercicios lejos de los alféizares o los escalones. También es mucho más seguro mantener a la pelota sobre pisos alfombrados si es posible.
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    No esperes que surja una amistad poco probable entre estos animales. Aunque te parezca lindo que tu perro y hámster se vuelvan amigos. Es extremadamente poco probable que eso suceda. Los hámsteres son animales de presa naturales, mientras que los perros no lo son. No pongas a estas mascotas frente a frente con la esperanza de que se lleven bien.[18]
    • Es mucho más probable que el hámster salga lastimado si alientas a que el perro y el hámster se hagan amigos.
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Acerca de este wikiHow

Deanne Pawlisch, CVT, MA
Coescrito por:
Técnica veterinaria certificada
Este artículo fue coescrito por Deanne Pawlisch, CVT, MA. Deanne Pawlisch es una técnica veterinaria certificada, que realiza capacitaciones corporativas para prácticas veterinarias y ha enseñado en el Programa de Asistentes Veterinarios aprobado por NAVTA en el Harper College en Illinois y en 2011 fue elegida miembro de la junta de la Fundación Veterinaria de Emergencia y Cuidados Críticos. Deanne ha sido miembro de la Junta de la Fundación Veterinary Emergency and Critical Care en San Antonio, Texas desde 2011. Tiene una licenciatura en antropología de la Universidad de Loyola y una maestría en antropología de la Universidad de Northern Illinois. Este artículo ha sido visto 8826 veces.
Categorías: Perros
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