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¿Te olvidaste de lavar los pinceles la última vez que pintaste con ellos? Si ha pasado algún tiempo desde la última vez que los usaste para algún trabajo manual, es posible que no estén en las mejores condiciones. Aun así, ¡es posible revivirlos y hacer que vuelvan a ser suaves de nuevo! Todo lo que se necesitas son algunos productos para el hogar como crema, vinagre, acondicionador para el cabello o suavizante líquido para ablandarlos.
Pasos
Método 1
Método 1 de 3:Usar una crema
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1Pon un poco de crema equivalente al tamaño de un guisante en tu mano. Puedes utilizar todo tipo de cremas para bebés, pero si no tienes, cualquier otra crema para manos o cuerpo que haya en casa funcionará también. Aunque los componentes de la crema no son importantes, usa una que se absorba limpiamente, ya que cualquier resto de grasa puede dañar el pelo.
- Se recomienda crema para bebés debido a sus propiedades hidratantes adicionales.
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2Pasa el pincel por la crema. Dobla el pincel hacia delante y atrás como si te estuvieses pintado la mano, asegurándote de cubrirlo hasta la virola (extremo de metal del mango). El pelo tardará en ablandarse aproximadamente un minuto y medio.
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3Limpia el pincel con una toalla. Una vez que estés satisfecho con la textura del pelo, elimina los restos de crema con una toalla. Pasa la toalla suavemente por las cerdas del pincel, con movimientos circulares, empezando por la base hasta la punta. Aprieta sin mucha presión para no arrancar o doblar ningún pelo.
- Ten en cuenta que los pinceles secos nunca se ablandan. Este remedio puede funcionar si se lleva a cabo varias veces.
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Método 2
Método 2 de 3:Usa vinagre banco y acondicionador para el cabello
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1Hierve vinagre blanco en un cazo pequeño o mediano. La cantidad de vinagre a utilizar dependerá del número de pinceles que vayas a limpiar. Aun así, debes tener suficiente vinagre para cubrir los pinceles desde la punta del pelo hasta la virola o la base del mango. Ten en cuenta que el vinagre empezará a evaporarse una vez que empiece a hervir, por lo que es posible que tengas que agregar más.[1]
- Si dudas de la cantidad a usar, echa de 2 a 3 tazas.
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2Coloca el pincel o los pinceles en un tarro resistente al fuego. Deberás poner los pinceles con las cerdas mirando hacia abajo, por lo que asegúrate de que el recipiente que elijas tenga la altura suficiente. Puedes utilizar un frasco de conservas o una lata de pintura limpia. Ten cuidado al tocar el recipiente, ya que estará caliente una vez que viertas el vinagre en él.
- Para mayor seguridad, puedes echar los pinceles en el cazo hirviendo.
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3Vierte el vinagre hirviendo en el recipiente con el pincel. Una vez que el vinagre empiece a burbujear, retíralo del fuego y échalo en el recipiente que hayas elegido. Debes de asegurarte de echar la suficiente cantidad para cubrir el pelo. Si te pasas de la virola, el pegamento que mantiene todas las cerdas unidas se puede reblandecer.
- Deja tus pinceles en remojo durante 20 a 30 minutos.[2]
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4Raspa la pintura restante. Si quedan restos de pintura en exceso, quítalos suavemente con un cepillo de plástico o un peine viejo. Evita utilizar cualquier instrumento de metal, ya que puede doblar y estropear el pelo. Comienza a peinar el pincel lentamente por la base del mango hacia abajo.
- Si no consigues quitar toda la pintura, vuelve a poner tus pinceles en vinagre y déjalos en remojo por más tiempo.
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5Enjuágalos y aplícales crema. Después de haber dejado los pinceles en remojo y haberlos peinado, enjuágalos con agua tibia. Puedes masajear los pelos suavemente mientras los enjuagas con agua de grifo. A continuación, toma un poco de crema para bebés equivalente al tamaño de un guisante y aplícasela a las cerdas del pincel de forma similar.
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6Acondiciona tus pinceles. Si, tras haber enjuagado y echado crema a tus pinceles, aún sientes que están duros, cubre las cerdas con acondicionador para el cabello. Después, colócalos en una bolsa de plástico con todas las cerdas mirando hacia una esquina y ciérrala bien.
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7Coloca la bolsa en un bol con agua caliente. No es necesario que la hiervas, simplemente deja el agua caliente correr a la temperatura normal con la que te bañas. Asegúrate de que el agua cubra las cerdas. De esta forma, el acondicionador se calentará permitiendo que penetre mejor en el pelo. Déjalos en remojo durante aproximadamente una hora y reemplaza el agua fría por agua caliente a medida que se vaya enfriando.
- Tras dejarlos en remojo, enjuaga los pinceles.
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Método 3
Método 3 de 3:Usar suavizante líquido para la ropa
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1Raspa el exceso de pintura. Antes de remojar tus pinceles, intenta quitar la mayor cantidad de pintura posible. Para ello, puedes utilizar algún utensilio de limpieza de pinceles o un peine de plástico para el pelo. Asegúrate de no tirar con demasiada fuerza para que ninguna cerda se despegue y se caiga del pincel.
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2Mezcla suavizante líquido con agua en un barreño grande. Cualquier tipo de suavizante de ropa funcionará. Vierte ½ taza de suavizante por cada 4 litros (1 galón) de agua. Por ejemplo, si usas un barreño con 20 litros (5 galones) de agua, usa dos tazas y media de suavizante. Claro está que, si solo vas a limpiar uno o dos pinceles, no necesitarás esta cantidad de agua.[3]
- El suavizante para ropa es mejor que el detergente para platos porque reduce la tensión superficial entre líquidos y sólidos, lo que hace que el agua sea más húmeda.
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3Agita el pincel o los pinceles en la mezcla. Introduce los pinceles, uno por uno, hasta la virola, y agítalos hacia delante y atrás hasta contar hasta diez. Como resultado, la pintura debe desprenderse del pelo y caer al fondo del barreño.
- Cuando se quite la pintura, deja los pinceles a un lado para que se sequen.
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Advertencias
- No aprietes demasiado el pincel con la mano para no dañar el pelo.
- Asegúrate de secar bien el pincel tras aplicar la crema.
- Estos pasos no harán que tus pinceles vuelvan a ser nuevos, aunque sí los dejarán más flexibles y manejables.
Cosas que necesitarás
Usar una crema
- crema para bebés o cualquier otro tipo de crema.
- una toalla
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pincel para pintar
Usar vinagre blanco
- vinagre blanco (destilado)
- cazo
- acondicionador
- bolsa de plástico
- bol
- fogón
- pinceles que quieras limpiar
- una espátula o cualquier otro utensilio sin punta.
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