Los caracoles pueden ser mascotas divertidas y son facilísimas de cuidar. Solo dale una gran variedad de frutas y vegetales orgánicos, y ponle un plato tendido de agua para se mantenga hidratado. Evita darle alimentos procesados o con almidón, porque puede dañar su sistema digestivo. Disfruta cómo crece a medida que sigues dándole de comer.

Método 1
Método 1 de 2:
Escoger alimentos saludables para el caracol

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    Abastécete de diversas frutas y vegetales para alimentar a tu caracol. Las frutas y los vegetales crudos son la mejor opción para los caracoles, ya que contienen la mayor cantidad de nutrientes y son fáciles de digerir. La manzana, la berenjena, el pepino, la zanahoria, el tomate y la lechuga son opciones baratas y fáciles, pero puedes darle cualquier fruta y verdura.[1]
    • Dale diversas frutas y vegetales para asegurarte de que obtenga una gran variedad de nutrientes.
    • Procura que sean orgánicos, ya que los caracoles son sensibles a los pesticidas.
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    Pela los alimentos en tiras finas o córtalos en cubos de 1 cm (0,5 de pulgada). Así le resultará más fácil de comer. Usa un pelador de alimentos para cortar tiras finas de las frutas o los vegetales. Si no puedes pelarlos, usa un cuchillo afilado para hacer rodajas finas o cubos pequeños.[2]
    • No tienes que pelar las cáscaras finas de las frutas o los vegetales, tales como las zanahorias. Los que tienen cáscara gruesa, como las bananas y la calabaza, deben pelarse para que al caracol le resulte más fácil comer la pulpa.
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    Reabastece los suministros de comida del caracol cuando se le acaben. El animal dejará de comer cuando haya consumido lo suficiente. Cuando veas que haya comido toda su comida, solo dale un poco más de frutas y vegetales.[3]
    • Con el tiempo, te acostumbrarás a la cantidad que come y podrás organizarse acorde a ello.
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    Cambia los alimentos que no haya comido al cabo de 3 días para evitar que se pudran. Casi todas las frutas y los vegetales tienen una vida útil relativamente corta cuando se los tiene fuera del refrigerador. Cámbialos con regularidad para evitar que se echen a perder.[4]
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    Pon un plato tendido de agua al lado de su comida. El caracol tomará el agua y también se bañará en ella para mantener su caparazón hidratado. No eches más de 1 cm (0,5 de pulgada) de agua en el plato para que no se ahogue.[5]
    • Escoge un plato pesado para que no se ladee con el peso del caracol.
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    Deja un hueso de jibia con la comida del caracol para aumentar su ingesta de calcio. Para construir y reparar su caparazón, los caracoles necesitan calcio. Este animal absorbe el calcio a través de sus patas cuando se sienta sobre la jibia. Pon el hueso al lado de su comida para animarlo a que se siente sobre él.[6]
    • Compra un hueso de jibia en una tienda de productos para mascotas.

Método 2
Método 2 de 2:
Evitar los alimentos peligrosos

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    Evita los alimentos salados. El caracol solo necesita una cantidad muy pequeña de sal en su dieta, que se encuentra naturalmente en las frutas y los vegetales. Los alimentos con un alto contenido de sal lo deshidratarán y le causarán malestar.[7]
    • Evita los alimentos empaquetados, ya que tienden a contener más sal.
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    Evita darle pasta, arroz y mijo. Los caracoles no pueden digerir alimentos que contienen mucho almidón. Estos alimentos hacen que el caracol tenga hinchazón y obstrucciones internas, lo cual puede enfermarlos y ser mortal.[8]
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    Limita la cantidad de alimentos ácidos que le das. Dale diversas opciones de alimentos. Evita darle solamente frutas ácidas, por ejemplo, tomates, naranjas y mandarinas, ya que pueden ser peligrosas si no las complementas con otros alimentos.[9]
    • Siempre que el caracol tenga opciones menos ácidas, no hay problema con darle alimentos ácidos también.
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    Evita las frutas y los vegetales tratados con pesticidas. Los caracoles son muy sensibles a los pesticidas rociados en las frutas. Evita las frutas y los vegetales que no sean de cultivo orgánico.[10]
    • Busca carteles que digan “orgánico” y “sin pesticidas” cuando vayas a comprar sus alimentos.

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Categorías: Mascotas y animales