Si te sientes muy cansado, quizás te veas tentado a dormir más de nueve horas. Sin embargo, dormir demasiado puede interrumpir el ritmo natural del cuerpo y causar más cansancio y aturdimiento al día siguiente. Además, si duermes demasiado, podrías llegar tarde a tus compromisos o tener que apresurarte para llegar a algún lugar, lo que significa que sentirás estrés o ansiedad. Afortunadamente, si te hidratas y comes bien, realizas actividad física y estimulas tus sentidos, podrás sentirte mejor después de dormir demasiado.

Método 1
Método 1 de 3:
Nutrir e hidratar el cuerpo

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    Bebe un vaso grande de agua. Al dormir, el cuerpo sigue realizando sus funciones normales, las cuales requieren mucha agua. Dado que has dormido más que lo normal y no has bebido agua adicional, es probable que estés un poco deshidratado. Dale a tu cuerpo lo que necesita al beber un vaso grande de agua.[1]
    • Además, si has dormido demasiado por haber bebido alcohol la noche anterior, incluso podrías estar más deshidratado de lo que crees.[2]
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    Come fruta fresca si no tienes apetito. Al despertarte normalmente, el cuerpo está en un estado de ayuno, dado que no habrás comido por mucho tiempo. Dormir demasiado puede exacerbar los efectos y causar un descenso importante en el nivel de azúcar en sangre, dado que habrá pasado más tiempo que lo normal desde la última comida. Una forma fácil y rápida de activar el metabolismo es comer fruta fresca.[3]
    • Por más que no tengas hambre, es importante que comas para poner el metabolismo en funcionamiento. La fruta es un refrigerio ligero y sabroso para comer cuando no sientas mucho apetito.
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    Come un desayuno completo. Si tienes tiempo, come un desayuno completo y equilibrado con carbohidratos como pan, azúcares como frutas o pasteles, y proteína como huevos o tocino. Al dormir, el cuerpo usa los nutrientes de tu última comida para que el cuerpo funcione correctamente, el oxígeno fluya y la sangre bombee. Al haber dormido demasiado, el cuerpo no habrá ingerido alimentos por un mayor tiempo que lo normal. Si omites el desayuno, sentirás fatiga y lentitud debido a la falta de nutrientes.[4]
    • Combina frutas ricas en vitamina C (como cítricos y bayas) con alimentos ricos en hierro (como huevos). Esto mejora la absorción del hierro y previene la sensación de lentitud, irritabilidad y debilidad causada por un nivel bajo de hierro (que puede ocurrir si pasa mucho tiempo desde tu última comida).
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    Bebe una taza de café fuerte. La cafeína del café puede proporcionar un estallido rápido de energía que permite eliminar la fatiga causada por dormir demasiado. Si bien también puede causar un descenso de la energía en algún momento, el café posiblemente te ayude si lo consumes con moderación.[5] Sin embargo, asegúrate de comer comida durante o después de beber café para obtener los nutrientes necesarios para tener energía durante todo el día.
    • No consumas café o cafeína durante el día. Dado que dormir demasiado puede afectar el patrón natural del sueño, es importante que restablezcas tu reloj del sueño cuando vuelvas a acostarte, y la cafeína puede mantenerte despierto después de que los efectos estimulantes desaparezcan.[6]
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    Come una menta fuerte para animarte después de dormir demasiado. La menta puede ayudarte a sentirte más alerta y a enfocarte en el día por delante.[7] La estimulación de las papilas gustativas y las sensaciones fuertes causadas por el mentol en las fosas nasales son un impulso potente que puedes darte después de dormir demasiado.
    • Una taza de té de menta también puede ayudar a enfocar la mente y hacerte sentir alerta, y no contiene cafeína.
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Método 2
Método 2 de 3:
Ejercitar el cuerpo y la mente

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    Respira profundo para calmar la mente y oxigenar la sangre. Al dormir, el cuerpo opera a un nivel más bajo de actividad y una cantidad más baja de oxígeno. Al dormir demasiado, el cuerpo está menos oxigenado que lo normal al despertarte. Puedes incrementar rápidamente tus niveles de energía al enfocarte en tu respiración.[8]
    • Inhalar profundo y exhalar lento ayuda a oxigenar el cuerpo, calmar la mente y reducir el nivel de estrés que podría haberse incrementado por haber dormido demasiado o llegar tarde a algún compromiso.
    • Inhala a la cuenta de cuatro, contén la respiración, y exhala a la cuenta de seis. Repite este patrón algunas veces.
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    Medita para enfocar la mente y reducir el nivel de estrés.[9] La meditación es una excelente herramienta para calmarte y enfocar la mente. Si has dormido demasiado, quizás te preocupen las tareas y los desafíos del día por delante. La meditación permite calmar la mente, mejorar la concentración, incrementar los niveles de energía y prepararte para comenzar el día.[10]
    • La meditación guiada es una forma de meditación que se enfoca en imágenes mentales de lugares o situaciones que te resulten relajantes. En vez de enfocarte en lo que necesitas hacer al llegar al trabajo, medita con imágenes relajantes para reducir el estrés que puedas sentir después de dormir demasiado.
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    Haz yoga para estirar los músculos y enfocar la mente. Algunos estiramientos profundos y respiraciones de meditación pueden reducir los niveles de estrés y eliminar la fatiga y rigidez causadas por haber dormido demasiado.[11] El incremento en el flujo sanguíneo y el trabajo cardiovascular ayudan a liberar endorfinas que te harán sentir mejor.[12]
    • Asegúrate de respirar profundo para oxigenar los tejidos.
    • Por más que no puedas realizar una clase completa de yoga, algunos minutos pueden reducir la ansiedad causada por dormir demasiado y oxigenar el cuerpo después de un largo período de niveles bajos de oxígeno.
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    Sal a correr para activar el cuerpo después de dormir demasiado. Por más que sea lo último que quieras hacer, salir a correr puede sacarte de la rutina y reducir la ansiedad. Además, también incrementa el flujo sanguíneo y mejora el nivel de energía. Un trote leve de 10 o 15 minutos después de dormir demasiado podría ser justo lo que necesitas.[13]
    • Por más que no puedas correr, una caminata activará los músculos y calmará tu mente.
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    Levanta pesas para trabajar los músculos. Si no te gusta correr o no puedes hacerlo fácilmente, levanta pesas para hacer circular la sangre. Levantar pesas también libera endorfinas que te ayudarán a sentirte mejor después de dormir demasiado. El flujo sanguíneo incrementado oxigenará los músculos, y la tensión y el desafío de levantar pesas ayudan a reducir el estrés y la ansiedad. Puedes usar mancuernas, pesas rusas o cualquier otro tipo de pesa; ¡solo úsalas con cuidado![14]
    • Escribe un plan de los ejercicios que quieras hacer antes de levantar pesas para enfocar tu tiempo y energía.
    • Dormir demasiado puede hacerte sentir aturdido y débil, así que no levantes pesas muy pesadas. En cambio, usa pesas más livianas y haz más repeticiones.
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    Camina al trabajo para activar el cuerpo y calmar la mente. Si tienes tiempo y puedes caminar hasta el trabajo, hazlo. El trabajo cardiovascular leve y el tiempo para pensar en lo que tienes que hacer al llegar al trabajo son cosas que te ayudarán a enfocar tu energía y hacerte más productivo una vez que llegues. No es necesario que sudes mucho para hacer circular la sangre y promover el flujo de oxígeno.[15]
    • Si planeas caminar al trabajo, asegúrate de revisar el pronóstico del tiempo. Si has dormido demasiado, lo último que querrás es que la lluvia te tome por sorpresa.
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Método 3
Método 3 de 3:
Estimular los sentidos

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    Exponte a la luz solar directa al despertarte después de dormir demasiado. Tómate un momento para estar al aire libre y permitir que la piel sienta el sol. Inhala el aire fresco y disfruta el mundo exterior. Sal de la burbuja de tu habitación. El ciclo del sueño del cuerpo a menudo está centrado en función de la luz del día, y la luz solar brillante te ayudará a sentirte más alerta.[16]
    • Si te preocupa dormir demasiado la noche anterior, deja las cortinas abiertas para que la luz solar entre en la habitación por la mañana y te ayude a despertarte.
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    Escucha música enérgica que disfrutes. Dormir demasiado puede hacerte sentir adormecido e incrementar el nivel de estrés. Se ha demostrado que la música mejora la función cerebral y reduce el nivel de cortisol. Busca música animada que te guste para dejar de sentir malestares por haber dormido demasiado (incluso puedes escuchar música funk). No es necesario que tenga un tempo acelerado, pero evita la música depresiva o triste.[17]
    • Cárgate con música y mueve el cuerpo.
    • No es necesario que cantes, pero tampoco te hará daño.
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    Rocíate agua fresca en el rostro. Si bien puede ser un tropo clásico en las películas, rociar agua fresca en el rostro ayuda a despertarse y enfocar la mente. La hidroterapia fría se ha utilizado por miles de años para rejuvenecer el cuerpo y la mente. Un poco de agua puede ayudarte a sentirte más alerta y reducir el nivel de estrés.[18]
    • Algunos estudios han demostrado que la exposición al agua fría puede ayudar a combatir la depresión y mejorar la circulación de la sangre.
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    Usa aceites con fragancias para estimular el olfato y sentirte mejor. Puedes usar distintas fragancias para recuperarte de los efectos de dormir demasiado. Los aromas cítricos pueden incrementar la serotonina y hacerte sentir más feliz, la menta puede hacerte sentir más alerta y estimulado, y los aromas como el romero y el eucalipto pueden despertar el cerebro y promover la concentración. Aplica un poco de aceite con fragancia en un difusor o una servilleta o una almohadilla de algodón para activar tus sentidos.[19]
    • No combines muchas fragancias a la vez, dado que podrías abrumar tu olfato.
    • En el caso de las fragancias como el romero o la salvia, puedes agregarlas como condimentos para tu desayuno.
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Acerca de este wikiHow

Alex Dimitriu, MD
Coescrito por:
Profesional de medicina del sueño y psiquiatría
Este artículo fue coescrito por Alex Dimitriu, MD. El Dr. Alex Dimitriu es el propietario de Menlo Park Psychiatry and Sleep Medicine, una clínica con sede en el Área de la Bahía de San Francisco que cuenta con experiencia en psiquiatría, sueño y terapia transformacional. Alex obtuvo su doctorado en Medicina en la Universidad Stony Brook en 2005 y se graduó del Programa de Residencia de Medicina del Sueño en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford en 2010. Profesionalmente, Alex tiene doble certificación en psiquiatría y medicina del sueño.
Categorías: Dormir y soñar
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